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copa vino tinto - torogourmet

Sabemos que aprender a catar un vino de una manera profesional requiere una amplia formación y estudio que hace que el proceso de cata sea muy complejo.

No es esa nuestra intención sino más bien aprender y compartir con todos vosotros, apasionados del vino, unas nociones básicas que nos servirán para definir un vino, es decir, a catar un vino que como aficionados sea más fácil.

En este sentido, hemos visto en https://www.tecnovino.com/ un artículo muy interesante que nos enseña cómo hacer una cata de vino de una forma sencilla.

Reiteramos que aprender a catar un vino como un profesional es complicado y sin salir de casa aún más; pero una tabla con los principales atributos de un vino es una ayuda importante cuando simplemente con marcar el grado de intensidad de cada uno de ellos, podemos obtener un conocimiento a nivel básico basado en los criterios que utilizan los profesionales.

SENTIDO ATRIBUTO BAJO MEDIO ALTO
Brillo Tenue Luminoso Brillante
Capa Baja Media Alta
Vista Lágrima Ágil Lenta Muy lenta
Fruta Fresca Madura Sobremadurada
Intensidad aroma Discreto Sutilmente afrutado Aromático
Olfato Crianza Afrutado Equilibrio Fruta/Madera Amaderado
Tanino Sedoso Granulado Rugoso
Peso y densidad Fluido Estructurado Robusto
Dirección Vertical Complejo Horizontal
Tacto Burbuja Tranquilo Frizzante Espumoso
Dulzor Seco Dulzón Dulce
Gusto Acidez Amable Refrescante Punzante
Evolución Joven Maduro Evolucionado
Complejidad Sencillo Destacable Complejo
Global Persistencia Breve Notable Largo

 

El proceso de la cata de un vino consta de tres fases, que tendremos que llevar a cabo para poder valorar y analizar todos los aspectos que nos puede ofrecer cada vino. La vista, el olfato y el gusto son los sentidos indispensables para llevar a cabo la cata como un auténtico catador de vinos.

 

Fase visual

 

Fase visual Cata vino - ToroGourmetEmpecemos con la vista y en concreto por el brillo.

¿Refleja la luz nuestro vino? Si es así, lo podemos denominar brillante y pensar probablemente que se trata de un vino de corta edad y buena acidez. Tenue se situaría en el otro extremo.

Fijémonos después en la capa, ¿es capaz la luz de atravesar el vino? Siendo así diremos que es de capa baja, mientras que si resulta casi opaco hablaremos de un vino de capa alta.

Hagamos girar la copa y fijémonos en cómo el vino desciende por los laterales del cristal, anticipando su densidad, si lo hace rápidamente, diremos que es de lágrima ágil. De este modo podremos decir de un vino, con apenas mirarlo, que es por ejemplo luminoso, de capa media y lágrima muy lenta.

 

Fase olfativa

 

Fase Olfativa Cata vino - ToroGourmetPasemos al olfato. ¿Cómo percibimos la fruta? Y no nos referimos a si huele a manzana o cerezas, sino a la sensación que transmite en cuanto a madurez.

¿Nos dice nuestra nariz que el aroma es de fruta fresca o madura? Evaluemos la intensidad de aroma. Estamos ante un vino aromático o quizás ante una nariz más discreta.

Por último intentemos deducir si el vino tuvo crianza.

Percibimos aromas especiados y torrefactos o se imponen los más primarios derivados de la propia uva. Sumando los tres atributos olfativos se podrá afirmar, sin haber degustado aún el vino, si se trata de un vino con aromas de fruta madura, sutilmente perfumado y amaderado.

 

Fase gustativa

 

 Fase gustativa Cata vino - ToroGourmetLlegó el ansiado momento de llevarnos el vino a la boca, pero no para saborearlo, sino para fijarnos en su tacto.

¿Cómo se siente sobre la lengua? ¿Es sedoso o rugoso? ¿Jugoso o secante? Estas sensaciones se deben al tanino (sustancia astringente) y son de suma importancia en la descripción de un vino.

El siguiente atributo debería ser el peso/densidad. Debemos prestar atención a cómo sentimos el vino sobre la lengua, a cuál es su textura. ¿Estamos ante un vino robusto o más bien fluido y ligero?

La dirección, nuestra siguiente característica, es una de las más complejas de interpretar. Algunos vinos pasan directos por nuestro paladar, pero no por ello son simples, puede que una viva acidez los conduzca con agilidad, mientras que otros, se ensanchan durante su paso y muestran diversos atributos, quizás de menor intensidad. Los vinos que suman ambas características son los denominados complejos, vinos con nervio y amplitud a la par.

Mucho más sencillo resulta juzgar el carbónico, la burbuja. ¿Estamos ante un vino tranquilo (sin burbujas) o ante uno espumoso?

El gusto también debería suponer tarea sencilla. Prestemos atención al grado de dulzor y de acidez, los dos gustos fundamentales que definen el equilibrio de cualquier vino. ¿Estamos catando un vino seco y refrescante o puede que uno más bien dulzón y de acidez amable?

 

 La sensación global

 

Sensación global Cata vino - ToroGourmet

 Acabaremos con la sensación global, aquella que nos formamos gracias a la interacción de diversos sentidos.

¿En qué momento de consumo se encuentra el vino? ¿Parece aún joven? ¿Quizás demasiado? O, ¿puede que ya haya tocado techo y esté iniciando su declive?, nos referimos a la evolución.

¿Cuánta complejidad nos ha transmitido? ¿Muchos aromas y sensaciones distintas o una única línea de expresión? ¿Sencillo o complejo?

Y por último, juzguemos su persistencia. Intentemos recordar el último sorbo, ¿sentimos aún el tacto del vino en el paladar, su perfume, su dulzor?

Animaos y realizad una cata simple de cada vino que degustamos y con tiempo, practicando este hábito lograremos distinguir con más facilidad los matices y satisfacciones que una copa de vino nos aporta.

 

¡Brindemos!  Y SI PUEDE SER CON UN VINO DE TORO, MEJOR TODAVÍA